
A la espera del envío de la Reforma Electoral, la presidenta de la Mesa Directiva, la diputada Kenia López Rabadán reiteró la apertura hacia el diálogo para todos los sectores de la sociedad en esta materia.
La discusión, aclaró, comenzará cuando la iniciativa exista formalmente. Entonces vendrá el debate entre posiciones encontradas, con una condición que López Rabadán considera indispensable: la participación de todas las fuerzas políticas.
Una reforma de esta naturaleza —dijo— debe caminar acompañada por todos los partidos, porque toca el corazón de la democracia.
El calendario también pesa, señaló. Si la intención es modificar las reglas rumbo a la elección de 2027, el dictamen tendría que aprobarse en el actual periodo legislativo, detalló la legisladora. De no alcanzarse los consensos, el cambio podría diferirse y aplicarse hasta los comicios de 2030.
El foco se movió entonces al Instituto Nacional Electoral (INE). Ante los señalamientos de un posible conflicto de intereses del director administrativo del INE, quien sería representante legal de empresas proveedoras del propio organismo, López Rabadán pidió claridad.
Consideró pertinente —y responsable— que la autoridad electoral fije una postura pública. Recordó que la autoridad electoral es la institución que valida el voto y garantiza que se cuente correctamente; por ello, en medio del debate sobre una eventual reforma electoral, la transparencia resulta indispensable.
Cuestionada sobre los derechos de las mujeres en la Constitución, López Rabadán sostuvo que México cuenta hoy con la Carta Magna más feminista de su historia. La paridad, dijo, ya no es una aspiración sino un mandato constitucional. Recordó que en 2018 impulsó la primera reforma para llevar ese principio al texto constitucional y abrir, desde la ley, el acceso de las mujeres al poder en todos los niveles.